¿Cuántas puertas dejas abiertas?
Diez preguntas sobre tu privacidad del día a día. Nos mosquea que el móvil nos escuche, pero le contamos a media red social dónde desayunamos. Aquí no se guarda nada —sin registro, sin dejar tu correo; irónico sería lo contrario—: todo pasa en tu navegador. Al final, una nota del 0 al 10 y qué te compensa cerrar primero.
¿Quieres subir esa nota? Te mando la guía completa al correo: las diez puertas, en orden de lo que más cierra por menos esfuerzo, con pasos concretos y herramientas.
Un solo email, con lo prometido dentro. Y nada más: esto no te mete en ninguna lista.
Tu email se usa para mandarte la guía. Punto.
Al pedirla aceptas la política de privacidad.
Esto no va de paranoia ni de tapiarte en un búnker con la cara tapada. Va de saber qué dejas abierto y elegir tú: ya que lo repartes, que sea a quien tú quieras. La privacidad no es esconderse, es decidir quién ve qué. ·